Este 17 de febrero, Xavier Alcalá nos dejó.

Ha sido una noticia inesperada y devastadora para todos aquellos que, en diferentes momentos de la vida, lo hemos sentido muy próximo.

Siempre ha apoyado a todos aquellos que lo han necesitado, tanto profesionalmente como personalmente, dando y transmitiendo siempre su vitalidad y sentido común. Fuera del ámbito profesional, Xavier era una persona alegre, positiva, alocada, con gran personalidad y con muchas de ganas de hacer, de descubrir y de disfrutar de todo y de todos. En definitiva, amante de la vida y de los amigos.

Ha sido un auténtico placer y un gran privilegio, compartir con él sus conocimientos y su filosofía de vida, hemos aprendido mucho, ha sido nuestro maestro, nuestro guía, nuestro amigo.

Xavier ya no está, pero nosotros lo continuamos sintiendo a nuestro lado.

Gracias por haber estado.